El intendente acompañó la ceremonia oficial y destacó la vocación, el compromiso y la entrega…
Viajar en colectivo en la provincia de Buenos Aires volvió a encarecerse. El Gobierno bonaerense aplicó una nueva actualización del 4,6% en las tarifas de las líneas provinciales que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lo que llevó el boleto mínimo a $1.015,61.
El incremento marca un nuevo piso para el transporte público bonaerense y representa la primera vez que el pasaje más económico supera la barrera de los mil pesos.
Para quienes no tengan registrada la tarjeta SUBE, el costo del viaje inicial asciende a $2.031,21, el doble del valor de la tarifa plena.
Cuánto cuesta viajar desde ahora
El nuevo esquema tarifario establece los siguientes valores para las líneas provinciales:
- Hasta 3 kilómetros: $1.015,61.
- De 3 a 6 kilómetros: $1.142,55.
- De 6 a 12 kilómetros: $1.269,50.
- De 12 a 27 kilómetros: $1.523,40.
- Más de 27 kilómetros: $1.791,02.
La actualización se suma al incremento aplicado anteriormente y responde al mecanismo de revisión periódica que utiliza la Provincia para adecuar las tarifas del transporte público.
Beneficiarios de la tarifa social
El beneficio de la tarifa social continúa vigente para los usuarios alcanzados por los programas nacionales.
Con el nuevo cuadro tarifario, el boleto mínimo con descuento pasó a $457,02, manteniéndose la bonificación del 55% sobre el valor general del pasaje.
También subieron los servicios suburbanos
Las modificaciones también alcanzan al Servicio Suburbano Provincial.
Desde este lunes, el boleto mínimo quedó fijado en $1.336,19, mientras que quienes viajen sin una tarjeta SUBE registrada deberán abonar $2.672,38.
Además, el valor del pasaje terminal pasó a $337,87 y la tarifa por kilómetro quedó establecida en $51,61.
Diferencias cada vez mayores en el AMBA
Con esta actualización, las líneas provinciales mantienen las tarifas más elevadas del Área Metropolitana.
Mientras el boleto mínimo bonaerense supera los mil pesos, las líneas que dependen de la Ciudad de Buenos Aires continúan con un valor inferior, al igual que los servicios de jurisdicción nacional, que mantienen un cronograma de aumentos escalonado.
La diferencia entre las tres jurisdicciones refleja los distintos criterios de financiamiento y subsidios aplicados al transporte público, un escenario que impacta directamente en el bolsillo de millones de pasajeros que utilizan el colectivo todos los días.


