Los doctores Antonela Vanesa Bacchi, Romina Lorena Bordón, Marisu Elizabeth Courtade, Gabriela Guanca, Nicolás Gutiérrez,…
La provincia de Buenos Aires perdió más de 33.000 puestos de trabajo registrados en el sector privado durante los últimos doce meses, según datos correspondientes a marzo de 2026 elaborados a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El retroceso refleja el complejo escenario que atraviesa el mercado laboral y posiciona al distrito como el más afectado del país en términos absolutos.
De acuerdo con el relevamiento, la provincia contabilizó 1.951.000 trabajadores asalariados privados registrados, lo que representa una baja interanual del 1,7% respecto de marzo de 2025.
Buenos Aires concentra la mayor pérdida de empleo
Aunque algunas provincias registraron caídas porcentuales superiores, el peso de Buenos Aires dentro de la economía nacional explica la magnitud del impacto.
El territorio bonaerense concentra aproximadamente un tercio del empleo privado formal de Argentina, por lo que una disminución relativamente moderada en términos porcentuales implica la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo.
Los sectores vinculados a la industria manufacturera, el comercio y la construcción aparecen entre las actividades más afectadas por la desaceleración de la actividad económica.
Un fenómeno que se replica en el país
El deterioro del empleo no se limita a Buenos Aires. A nivel nacional, el empleo asalariado privado formal retrocedió 1,5% interanual, con una reducción de 96.700 trabajadores registrados respecto del mismo período del año anterior.
En marzo, Argentina contabilizó 6,188 millones de empleados privados formales, mientras que 20 de las 24 provincias registraron caídas en la cantidad de puestos de trabajo.
Las únicas jurisdicciones que mostraron crecimiento fueron Neuquén, Río Negro, La Rioja y San Juan.
Los salarios también perdieron frente a la inflación
El informe también muestra que la recuperación de los ingresos continúa siendo insuficiente para compensar el aumento del costo de vida.
La remuneración promedio bruta del sector privado alcanzó en marzo los $2.207.129, con una suba interanual del 31,6%, mientras que la remuneración mediana se ubicó en $1.540.251, con un incremento del 28,1%.
Sin embargo, ambas variaciones quedaron por debajo de la inflación interanual del 32,6%, lo que implica una nueva pérdida del poder adquisitivo para los trabajadores registrados.
Un escenario que mantiene las alertas
La combinación entre caída del empleo formal y deterioro del salario real profundiza las dificultades del mercado laboral bonaerense y refleja el impacto de la desaceleración económica sobre empresas y trabajadores.
Los datos correspondientes a marzo muestran que, pese a algunos indicadores de estabilidad en determinados sectores, el empleo privado continúa sin recuperar el nivel registrado un año atrás, mientras los ingresos de los asalariados siguen perdiendo terreno frente a la inflación.


